miércoles, 15 de febrero de 2017

Semana No 3

Hay que leer

Normalmente, los miércoles llego a las 6:30 a.m. aproximadamente. Ese miércoles 8 de febrero llegué e las 6:10 a.m. Mientras esperaba vi un par de videos, leí un poco sobre otras clases y chateé otro tanto. A eso de las 6: 50 a.m. llegó el profesor con una chaqueta café (creo) con una camisa morada y sus gafas blanco y negro (no sé porque lo nombro si siempre las trae consigo). Cuando vi una chica abriendo su computador y los demás en las mismas, me acordé de la necesidad del portátil en la clase, pero estaba preparado. El día anterior le había contado a una de mis mejores amigas en la universidad sobre la clase y mi pobreza convertida en falta de portátil. Ella tiene un Mac, aunque eso no es tan importante, y le pedí el favor de prestármelo las dos primeras horas de clase el miércoles. Ella me hizo el favor y, cuando en clase me acordé, salí corriendo para el edificio A que es donde ella trabaja como PAT y fui a recogerlo. Me lo prestó y volví corriendo al salón.
Cuando volví al salón y no vi a mi amigo Kahoru me pregunté si se había quedado dormido, pero entonces miré todo el salón y no había demasiada gente. El profesor lo notó de igual manera y preguntó a quienes viven en Bogotá si sabían algo al respecto. Uno de ellos dijo que en la autopista norte había trancón debido a, según recuerdo, una tractomula había atropellado a un motociclista y por esa razón solo había un carril en movimiento. Al final, a eso de las 7:15 a.m. la gente por fin llegó y entre ellos Kahoru, pero él se veía como “rojito” porque, según lo que me contó fue que debido al afán de llegar temprano a clase se metió una clase de investigación social pero que no era la nuestra, sino, se metió a la de al lado y, cuando se dio cuenta, la clase ya había empezado. Fue muy chistoso escucharlo todo achantado y apenado, pero así es él.
En el momento que la clase empezó, el profesor pudo llamar a lista y a preguntar sobre nuestras bitácoras. Yo, personalmente, había olvidado que tenía que mandársela por Twitter y que él la retwitearía para saber que si le llegó. Debo admitir que no me gusta demasiado Twitter y, pues, aún no me acostumbro al hecho de estar revisándolo periódicamente. Apenas dos minutos de haber llamado lista, la envié. Es una ventaja que el profesor no nos ponga tanto problema por eso.
La primera bitácora que leyó fue la de Nicolás o Nicolas por su twitter anterior. Y el principal error, no solo de él, sino que mío también, fue el hecho de tener tantos ´que´ en el escrito. Hubo dos bitácoras más, pero, para ser sincero, no me acuerdo de nada. Soy muy malo a la hora de recordar cosas específicas.
En un momento, cuando se suponía que habláramos de las lecturas, el profesor se dio cuenta de que casi ninguno de nosotros habíamos leído. Por ese motivo nos dijo que debíamos, como trabajo del día, entrar a una página llamada Coogle y hacer un mapa conceptual sobre cada una de las lecturas. Algo que me fascinó de esta página es que, al igual que Google Drive, se pueden hacer trabajos al simultaneo desde diferentes partes. Sin contar con la organización que esta posee y la manera fácil de tomar notas que es lo que el profesor no estaba recalcando cuando hablaba del OFP: oración, frase y palabra. Sobre esta nos contaba que un estudio de la universidad Javeriana indica que las personas que no subrayan textos tienen menos comprensión lectora en comparación con ellos que, incluso, además de tomar notas, parafrasean y usan una técnica en la que cada párrafo debe tener una palabra clave para hacer asociaciones y no perder el hilo de la lectura.

Sobre el trabajo en Coogle, era en parejas. En mi caso, como es un muy buen amigo y tampoco conozco a nadie a parte de él, me emparejé con Kahoru y empezamos a trabajar. Debido a que el tiempo era muy corto y que las lecturas son más o menos largas, decidimos repartirnos el trabajo. Yo escogí la lectura número uno y él escogió la número dos. Entonces empezamos a trabajar y, personalmente, a amar esa página porque es demasiado útil y fácil de usar. He pensado seriamente sobre el hecho de empezar a tomar apuntes con Coogle pero no estoy seguro de si mi información, después de un tiempo, pudiera perderse.
El profesor nos dio una buena noticia. En dos semanas, es decir la semana del 22 de febrero, eximirá a cinco personas del parcial de la siguiente manera: en la clase nos pidió que formuláramos dos preguntas por pareja sobre las cuatro lecturas que nos dejó y nos pidió que fueran preguntas interesantes y no tan obvias porque el escogería las preguntas por estas razones. Espero, al igual que todo el grupo, ser eximido de ese parcial porque sería una carga menos de las muchas que ya tenemos.
Más o menos toda la clase fue así. Reunirnos y leer, hacer nuestros mapas conceptuales y hacerlos lo mejor posible porque de que sirve un mapa conceptual si no tiene la información que necesitamos. No se diferenciaría de una página a la que uno accede y no encuentra más que basura. Para evitar lo anterior, el profesor publicó un video al blog sobre cómo realizar mapas conceptuales, una conferencia sobre el aprendizaje basado en medios digitales y, en mi caso, estos a veces en vez de ayudar, me hacen la vida un poco más difícil, pero sé que no soy el único que tiene ese pequeño, gran, problema que es el entrar a Facebook o YouTube y quedarse viendo otras cosas en vez de lo que se debería hacer.
En el caso del video, era poco menos de hora y media y, pues, debo admitir el hecho de que me dio mucha pereza verlo. Aun así, empecé a verlo. Una frase que me llamó la atención fue: “si yo no sé cómo se aprende, no le puede enseñar a alguien”. Se habla también sobre la manera en la que el aprendizaje es diferente para cada persona e incluso es diferente cuando se habla de una carrera universitaria. El ejemplo que él usó fue el de las horas de aprendizaje de una clase de química y una de filosofía. Son diferentes, pero deben ser administrados de esa manera para que haya orden. Cuando hablaba de lo anterior se refería al modo de los cursos web, que son completamente lineales.

El mapa conceptual está hecho de conceptos y tiene una pregunta enfoque porque esta es la que me dirá qué clase de mapa conceptual voy a hacer y me presenta un objetivo para el mapa. Los mapas conceptuales funcionan de manera diferentes en cada edad. Cuando son niños de preescolar ellos no pueden escribir, pero si puedes asociar los conceptos oralmente, cuando tienen la posibilidad de escribir lo harán e incluso pueden usar herramientas de software para mejorarlos. Los mapas conceptuales son, principalmente, para organizar idea y para saber si fue posible para el aprendizaje o si tan solo se lo aprendieron de memoria.  El aprendizaje no es saber todo de memoria, es entender los conceptos y ponerlos en práctica.


Juan Manuel Mosquera Toro

Com. Audiovisual
Unisabana

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