Todo empieza a funcionar
El día primero del mes de
febrero del año 2017, a las casi siete de la mañana, llegó el profesor a darnos
nuestra segunda clase de investigación social en el semestre.
Nos saludó y, cuando hubo
llegado la mayoría del grupo, nos dijo que quería leer nuestras bitácoras de la
semana anterior. Como no todos le habíamos enviado el correo con la bitácora,
nos dijo que podíamos hacerlo. Y así hicimos algunos, porque otros más juiciosos,
menos despistados o quienes realmente entendieron la actividad, ya lo habían
enviado. Yo estaba tan perdido que incluso imprimí mi bitácora porque no sabía
que era por medio del correo.
Después de eso, como algunos de
nuestros compañeros no habían asistido a la sesión anterior, los puso a ellos a
leer las dos bitácoras para, imagino yo, que se enteraran de la ocurrido la
clase pasada. Pero antes de eso, empezó a hablarnos sobre la cultura del
registro que es, básicamente, saber qué ocurrió en momentos anteriores, para
saber sobrellevar un tema la siguiente vez que se hable de eso, en pocas
palabras y como muchos hacemos, es tomar nota de lo que vemos, decimos y
escuchamos para que la próxima vez que este tema vuelva a relucir, no sea algo
desconocido sino más bien sea algo de memoria. El profesor nos contó una
anécdota sobre un bar que tuvo hace un tiempo y tuvo que echar a “Jhonsito” por
una serie de errores que al final fueron inadmisibles. Cuando hubo contratado a
otro muchacho en su reemplazo, este no sabía cómo hacer ciertos cocteles y el
profesor le dijo que Jhonsito le enseñaría, pero lo había despedido. Se le
olvidó por falta de cultura de registro.
Ahora si los que no habían
venido, leyeron los escritos de otros, hubo una chica que escribió el apellido
Caobos en vez de Cobos. No sé si fue debido al error anterior pero el profesor
nos preguntó sobre las diferencias entre comunicar e informar, un compañero lo
explicó diciendo que la diferencia residía en que comunicar era una
retroalimentación y que informar solo era decirle algo a alguien sin recibir un
mensaje a cambio.
El profesor nos recomendó
siempre revisar antes de entregar y dárselo a leer a otros para no omitir ni un
error, también nos dio una cita de un importante escritor, abogado, político y
filósofo inglés:
"la lectura hace al hombre
completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso" sir Francis
Bacon.
Sobre la conversación ágil, debemos
ser ágiles por el simple hecho de ser comunicadores. Por ejemplo, los locutores
radio son ágiles a la hora de hablar porque su herramienta de trabajo es la
voz, ellos no pueden hablar de manera lenta y pausada siempre porque aburrirían
a la audiencia. Lectura hace hombre completo, hace poco el profesor entendió la
frase, no estoy seguro de que fue lo que entendió, pero espero, también,
entenderla algún día.
Otra cosa que nos dijo fue
sobre dejar el miedo a escribir. Nuestro instrumento de trabajo son las
palabras y no es posible que un comunicador tenga miedo o vergüenza a que lo lean.
No es algo propio de un comunicador, desde mi punto de vista.
Y para hacer más creíbles y
confiables nuestros escritos, empezando por lo más simple, como un correo electrónico,
debemos tener nuestras firmas. El profesor, nos enseña cómo hacer la firma en
el correo, eso se llama etiqueta y son simples normas de comportamiento. Estas son
llamadas protocolo. Saludar en los correos da mucho que decir (bueno) sobre
uno. De los profesionales de la universidad se espera, clase, presencia, confiabilidad,
seriedad y, sobretodo, profesionalismo.
La etiqueta tiene reglas y son:
ortografía, respeto a la privacidad, evitar el sarcasmo o las bromas, respetar
el tiempo de la otra persona (enviar correos, mensajes, llamadas en horas
hábiles), no enviar archivos grandes, no escribir en mayúscula porque eso es
gritar. En lo que al correo electrónico se refiere, se deben seguir unas indicaciones
para cumplir con lo anteriormente mencionado.
Primero, se debe poner un asunto,
el mensaje que vayamos a escribir, ojalá, que sea menos de un párrafo a menos
que de verdad se importante, está prohibido enviar o reenviar correos basura, todos
somos humanos, debemos excusar los errores de los demás. La etiqueta no es obligatoria,
pero es algo que da clase y son detalles minúsculos, pero de relevancia.
Como personas del siglo XXI y
comunicadores, debemos saber manejar blogs, cada estudiante debe tener uno, él
nos recomienda Blogger. Debe tener como título: investigación social y como
dirección URL, nuestro nombre y apellido. En nueva entrada ponemos semana 1 y
escribimos nuestra bitácora y la publicamos. La tarea es hacer la bitácora de
esta semana (este escrito) y la personalización de blog.
Nosotros somos personajes públicos
y, por lo tanto, hay que ser profesionales en todo, las fotos, redes sociales,
nuestra conducta día a día, nuestra manera de hablar y de expresarnos. Hacemos
una hoja de vida desde ahora. La experiencia de la hoja de vida son los
trabajos hechos por nosotros.
También debemos tener Twitter y
hay que compartir los blogs por ese medio y hay que mencionar al profesor con
@profesabana. Se puede publicar o se puede enviar por interno, según como
queramos. Hoy día todo es por redes sociales. Una vez, un señor escribió un mal
comentario sobre una pizzería y en los siguientes meses esta cerró debido a ese
comentario. Las redes sociales son tan importantes que ya hay un puesto oficial
en las empresas que es el Community manager, es la persona encargada de la
visión de la empresa en redes sociales de una empresa. Otro ejemplo fueron los
colchones Spring de mala calidad, el profesor lo publicó en redes sociales y un
montón de gente se unió a eso y eso afecto la reputación de la empresa. Un
compañero hizo lo mismo, pero con Avianca, y publicó y ocurrió lo mismo. Hay
mucho poder en las redes sociales.
Una de las actividades más
largas de la clase fue quitar el exceso de 'que' en la bitácora. Todo esto, para
evitar que nos quedemos con las mismas palabras, para mejorar el léxico y
obligarnos a dejar los clichés. En cuanto a segundo escrito, nuestra misión es
basarnos en lo visto en clase, pero además en los vídeos que hay en el blog. Tenemos
la posibilidad de escribir lo que queramos, porque, como se ha mencionado
antes, la función de estos ejercicios es aprender a escribir. Y para aprender a
escribir, hay que hacerlo escribiendo. El profesor, de buena gente, no puso unas
lecturas, en los que podemos ser eximidos del parcial por los controles de
lectura.
Finalmente, nos pidió
concentración, que nos enfocáramos. que entiende el ecosistema de interrupción
en el que vivimos, plagado de distracciones y ocio pero que hay que dominar
esas distracciones y hacer lo que debemos de la mejor manera. El profesor, nos
quiere hacer entender el porqué y el para que, de estas actividades, porque
tenemos que hacer tantos escritos con tantas palabras. Su función principal es
tomar una cultura de la escritura y la del registro (anteriormente nombrada), él
lo llama: “fortalecer el musculo de la escritura” esto viene junto con el proceso
de aprendizaje intertextual.
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